Make your own free website on Tripod.com

Estrategias para el razonamiento

crítico en línea

El maestro puede utilizar en un curso en línea las mismas estrategias que utiliza en el salón de clase para establecer el pensamiento crítico y promover el desarrollo intelectual.

1.      Diseñar pruebas de autoevaluación y tutoriales basados en el contenido del capítulo.  Generalmente la fuente básica del contenido de un curso en línea es un libro de texto y los apuntes del maestro. Es importante para el estudiante darse cuenta si entiende o no lo que lee. El maestro, además, puede entablar una discusión en línea a partir de los puntos no comprendidos en la prueba corta.

2.      Aplicar los conceptos de cada capítulo del libro de texto a casos o ideas cuestionables cada semana.  Al pedir al estudiante que aplique los conceptos del capítulo en un escrito informal o que asuma una posición frente a una idea o tema cuestionable se está promoviendo el razonamiento crítico.  Las respuestas pueden hacerse individual,  en grupo o en un foro de discusión pública.  Las aplicaciones personales pueden colocarse en el cartapacio personal de asignaciones del estudiante; mientras que las aplicaciones menos personales pueden colocarse en un foro público. Para entablar una discusión de tema cuestionable, inicia con la pregunta “¿Qué piensas sobre...?”. Obliga a que el estudiante ejemplifique los conceptos.

3.      Planifica y diseña bien las preguntas de discusión asincrónica.  Desarrollo los niveles más altos del conocimiento mediante las preguntas. La taxonomía de Bloom te da una idea del nivel de razonamiento que promueve la misma pregunta, si es conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis o evaluación.

4.      Crea disonancia cognitiva: provoca desacuerdo, altera nociones confirmadas, descubre mitos y falsos conceptos, inspira curiosidad, problematiza.  La creación de una situación de turbación y de desorientación intelectual debe ir acompañada del deseo de resolverla. El estudiante que experimenta un vacío o necesidad en su conocimiento intenta satisfacerla.  Por ejemplo, el maestro puede diseñar una actividad que tome en cuenta el conocimiento previo del estudiante pero que además requiera nueva información o procedimiento que el estudiante desconoce.. Crear la necesidad de conocer es una estrategia básica del aprendizaje por búsqueda o exploración (quien busca encuentra) y del aprendizaje basado en la solución de problemas.  El diálogo socrático es una variante de lo propuesto: empieza cuestionando, lleva a la perplejidad y finaliza con el descubrimiento o alumbramiento.

5.      Pedir a los estudiantes que escriban una respuesta reflexiva sobre el contenido del curso y que tengan en cuenta el proceso de su aprendizaje en su diario.   La reflexión sobre el aprendizaje propio (metacognición) ayuda a aprender mejor.  Al pensar y escribir sobre lo que uno aprendió y cómo lo aprendió es que uno se da cuenta si realmente se aprende o no.

6.      Conducir un sondeo como actividad de pre-lectura antes de asignar la lectura para despertar el interés en el tema.   Los estudiantes, estén bien o mal informados, tienen algún conocimiento del tema que sea. Con el propósito de despertar interés en un tema, el maestro puede distribuir un cuestionario para descubrir el conocimiento previo de un tema que va a ser presentado.  Otra estrategia de pre-lectura es mezclar datos verdaderos y erróneos y luego preguntar a los estudiantes que identifique lo que es verdad y falso.

7.      Presentar actividades que requiera tener en cuenta puntos de vista opuestos.   Al hacer preguntas al estudiante que le lleven a tener en cuenta otros puntos de vista contrarios a su opinión, se le ayuda a poner en cuestión sus creencias y valores, a abrir su mente, a aceptar el derecho a diferir y a dirigirlo a etapas superiores del conocimiento.  El hecho de adoptar una posición entre varias requiere conocimiento, razonamiento o argumentación y criterio intelectual.

8.      Asignar un argumento mediador que promueva una solución aceptable para ambas partes.  El propósito del argumento mediador o negociador es buscar el consenso en una audiencia polarizada por diferencias en un contexto donde es necesario cooperar para preservar buenas relaciones.  El argumento mediador utiliza razones y evidencias para persuadir a las partes opuestas a resolver un asunto de tal forma que satisfaga a ambas partes.  La mayor parte de los temas intelectuales tienen más de una perspectiva, por ejemplo el tema del razonamiento crítico planteado al principio: es básicamente dialógico o monológico.